La Otra Diosa

La vida  se fue volando, aquellos lejanos días  de núbil diosa con  solo 18 años, diva universitaria que devoraba hombres a su antojo. Habían pasado años, casi como sentarse en la playa a contemplar el ocaso; puede ser sublime, interminable y eterno; pero inexorablemente se va, en segundos.
Aquellos dias de juventud pasaron, son casi nada, imperceptibles al recuerdo. Ahora: la rutina, los hijos, el esposo. Hoy es un sueño borroso de una vida que parecía brillar con luz propia.
Las risas, susurros de amantes furtivos, miradas indiscretas que manosean al pudor, comparten el único diálogo del que son capaces en su prisa por verse, cada caricia, cada parte de su cuerpo explorada y sofocada a besos es una palabra dicha en lenguaje de locos, locos por buscar que hay más allá de sus cuerpos y del final que siempre llega como un premio y un alivio a sus pecados.
Tendida en una cama de hotel barato, pensativa, queriendo buscar escondite a sus pensamientos que recrean la imagen del mundo a las once de la mañana fuera de esas cuatro paredes sórdidas y olor a desinfectante. Un mundo que igual cierra sus ojos hipócritas y despiadados a la posibilidad de que la esposa perfecta, la dama, la señora de camioneta nueva,el ama de casa ejemplar, se escabulla en dirección opuesta a su universo y vaya al encuentro de su amante; al que solo llama cuando quiere suprimir su condición de olímpica por un descenso al la parte obscura de su alma. Continua…

El Güero Brayan

Nosotros, así como nos vemos, así como nos pensamos; cuando miramos al espejo, alguien distinto se refleja, observamos por entre las tramoyas sociales y prejuicios inculcados a fuego, látigo y sangre desde tiempos mas allá de nuestra comprensión.
Ahora tan de moda el prejuicio racial, la discriminación, las demandas por aquello y el color del otro. Me preguntaba si la autodiscrimación o el auto prejuicio racial también estará penados, de ser así, tendremos varios cientos de millones de mexicanos acudiendo a levantar sus respectivos reclamos. Todos aquellos que sin aceptarlo abiertamente aspiran a bajarle dos rayitas al pantone epidérmico, relatando con orgullo melancólico que sus bisabuelos eran güeros y de ojo azul o que la familia viene de España, Italia, Francia y quien sabe si no hasta descendientes de Vikingos.  El tema es saberse por lo menos poseedor -aunque sea de carámbola- de algún gen de Quetzalcoatl, aquel padre que un mal día nos abandonó a la suerte o al mejor postor.
Los publicistas deben estar desconcertados, gastando millones en estudios de mercado que demuestran una y ota vez que las aspiraciones del mexicano y la mexicana están pegaditos al color de piel, y a tener una carita angelicalmente europea; con ver cinco minutos de comerciales en la televisión podremos darnos cuenta; publicidad aspiracional, siempre, invariable, piel blanca y que tal los anuncios pagados por el gobierno sobre salud pública, mosquitos contagiosos o campañas de vacunación; ahí si emerge la raza de bronce, ¿no?.
A menos que por supuesto Coca Cola se ponga  proactiva y se aviente un comercial que incluya jóvenes de ciudad que llevan la verdad absoluta a los pueblos indígenas; para prenderles el árbol, en el caso claro, que hubiera existido electricidad o que la gente esté de ánimo para festejar la navidad cuando sus carencias les llevan mas por la sobre vivencia que por vanalidad estacional. Que tino!; pretender llevar la verdad única y superior con jóvenes occidentales que toman refresco y que son muy cool mirando con ojos de compasión a los chicos indígenas o no indígenas.
No eres tú, soy yo; la publicidad solo hace extensivo el sentir profundo y escondido del mexicano; la verdad es que no hemos alcanzado a reconocernos aún como pueblo único; ni blancos, ni negros, ni amarillos, ni rojos; somos un crisol que emerge de las pasiones, del anhelo de un nuevo mundo, de la visión cósmica , del choque de culturas, del big bang racial.
Tan de moda las demandas por aquí y por allá, que si te dijeron negro, que si por tu color no te contratan en casa de bolsa, que simio, chango, indio, naco. Todo aquello está justo detrás de nuestro miedo colectivo a reconocernos y aceptarnos como somos; aspirar a ser mas mexicanos: bronce, con sangre indígena; belleza diferente; introvertida, espiritual, devota, mística, festiva, controvertida, introvertida.
Ojalá que pronto los Brayan, Britany, Dilan, Megan y todos aquellos vuelvan la vista y encuentren que en su identidad original, su fortaleza revive en todo lo alto para alcanzar la grandeza que les ha sido conferida y postergada por 523 años, minutos más, minutos menos.

Bonita o Fea

La vida y su tiempo es mas un flujo espiral que una linea recta que pueda ser marcada en el calendario.
Aunque las personas se empeñan en ver todo blanco o negro, malo o bueno, bonito o feo. Tal vez sea una manera de encontrarle un poco de coherencia a la vida, de otra manera sería una suerte de madeja inconexa de acontecimientos que sencillamente nos harían perder la razón.

Súper Poderes

Humilde, sufrido, hecho a si mismo dentro de un mundo cruel, sanguinario, idealizado. Dinero a raudales, ganancias cuya magnitud desborda a la ficción y desangra a la realidad. Vivir entre lujos, excesos, autos, mujeres, armas, drogas,yates, aviones; todo lo que el dinero puede comprar. Poder clandestino, poder puro que traspasa el subsuelo para emerger a la superficie y tocar de una u otra forma a las personas de a pie, a las personas comunes y corrientes que solo viven de algunas monedas al mes y con todo el peso de los impuestos sobre sus hombros; ISR, IVA, tenencias, luz, agua, teléfono, IEPS, impuestos sobre impuestos, peajes, impuestos por hospedaje, impuesto por nómina, seguro social, predial, limpieza de calles, recolección de basura; seguro estoy que debe haber miles de impuestos y de derechos mas, que mi pobre imaginación no alcanza siquiera a vislumbrar.
Que queda, sobrevivir al día a día, a la rutina, al mundo real que exprime, pero también a un mundo de ficción que en ratos le hace soñar y a través de personajes de televisión o noticias, lograr una vida idílica en el que se es libre, es escuchado, se hace respetar, su deseo es orden cumplida.
Un lugar en el que se adquieran súper poderes para terminar con la impotencia,frustración, carencias y falta de oportunidades; súper poderes: poder cambiar todo lo que no gusta, lo que merece ser removido y castigado; de golpe acabar con toda la injusticia individual y colectiva. Ese lugar no existe mas que en la íntima imaginación de las personas; es de llamar la atención hoy día como Vox Populi en redes sociales y cualquiera otro medio de manifestación espontánea, se habla de lo mal que está el gobierno, de la capacidad intelectual del Presidente, de los excesos de la corte; son lo peor de lo peor de la basura social desde que tomaron poder. Y al otro lado del purgatorio, de alguien que escapa por segunda vez de prisiones de alta seguridad, nadie se atreve a decirle héroe, ídolo o redentor patrio, pero hay un velo de admiración, de respeto, de aspiración para desafiar al gobierno; como si en el fondo la gente quisiera ser aquel Varón que todo lo puede, que tiene recursos ilimitados para enfrentar al monstruo  tricolor de mil cabezas. ¿A poco no conoces a muchas personas que ven la serie el señor de los cielos? -por nombrar una de varias con los mismos temas-, El anti héroe, quieres que tenga éxito, que elimine a los que se interponen en su camino, hasta con malos ojos llegas a ver al paladín Mejía, a veces hasta mal cae su mojigatería justiciera ; que sentimiento tan contradictorio en esta paradoja de  ficción; ¿como?: quieres que los malos se salgan con la suya. ¿porque tienen tanto éxito?, ¿por que siguen saliendo tantas mas en la televisión o medios?. Seguro en el fondo desearíamos ser alguien mas que no somos para tener el poder de cambiar lo incambiable.
Extraños que somos acá en México, pareciéramos vivir en un eterno sueño vuelto pesadilla, aquel en el que corres y corres, por mas que te esfuerzas pareces quedar en el mismo lugar mientras la “cosa” te alcanza para devorarte; solo te detienes cuando crees haberte librado de la amenaza, para despertar y darte cuenta que sigues en 2015, el dólar avanza, tu trabajo pende de un hilo, tu sueldo está hipotecado por los próximos 20 años y el chapo, igual que el Nagual y el chupacabras son el “hilo rojo en el dedo” que nos recuerdan volver al mundo del que venimos.

La Virtud de los Malditos

virtud de los malditos

Aquí han estado por siglos, viniendo casi por instinto, desde mas allá del continente, seguro que nunca pensaron que habían cruzado uno, simplemente siguieron caminando, con ese instinto nómada que después les sería quitado por los dioses para aferrarse a una tierra casi inexistente, entarimada sobre fangos y aguas lodosas que serían el sostén para siempre de un imperio condenado a la extinción y génesis de una raza inmortal.
Persistencia brutal, abismos de alma que casi sin aliento conducen en viaje inacabable y cataclísmico; no han dejado de viajar, aún sin haberse movido de estas tierras, recorren un largo y tortuoso camino de auto conocimiento; como individuos, como pueblo, como sociedad.
No han acabado de aceptarse, de saberse parte de este mundo, esconden su verdadera cara por entre laberintos de festejos y alegría desbordada. Huyen de su yo y mas del nosotros, corriendo en todas direcciones para evadir la realidad de sus conciencias. Un pueblo que se ha olvidado poderoso, que sucumbe aún con facilidad al murmullo de su alma  tocada por la conquista, que aspira a tener la piel clara para poder acercarse al dios que vendrá de mas allá de sus mares. Tiene miedo a que el blanco y barbado no lo acepte, no acepte a su hijos perdidos, tiene miedo a que lo vuelvan a dejar, a la deriva, extraviado en las profundidades de su indentidad.

Teme asomarse al lago y ver el reflejo de un desconocido que es único, que no se parece a nadie mas, que no necesita incluso parecerse a nadie, que brilla con luz propia, sin tener que implorar  parentescos ajenos a su imagen.
Quiero un poco de silencio, necesito remanso en dónde dejar de pensar y comenzar a sentir lo que late dentro, para encontrar de una vez por todas lo que me fue dado, lo que por derecho divino me invocaron a buscar, pero que en el camino, el imperio y la conquista… lo he olvidado.
Aún resuenan las voces de mil batallas, lamentos de los caídos que se fueron al fondo del lago, al abismo del infierno mexicano -que aún demanda sacrificios- para ofrecer sus cuerpos al cimiento que sostiene todo, para fundirse entre el fango, el agua, las madera y el fuego que mantienen  firme al mundo, al centro del único mundo.